Manipulación de menores e hipocresíaLa hipocresía es una de las características principales de “El Yunque”.  Como hemos dicho en otras ocasiones, esta sociedad actúa mediante asociaciones tapadera.  Sus integrantes son presuntos católicos ejemplares. Por ello, no es extraño que defiendan, o digan defender, lo mismo que la Iglesia Católica. Eso sí, sin consultarla ni someterse a su autoridad.

Frecuentemente observamos cómo piden libertad de educación. No se puede permitir – dicen – que el Estado niegue el derecho de los padres a elegir la educación moral y religiosa de sus hijos. Aparte de ser de sentido común, en este caso, están respaldados por la Constitución Española: «Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.» (Art. 27.3)

Sin embargo, ellos no respetan esa libertad de los padres. Por eso les contaré la historia de Y.

Y es un chico de 16 años. Ha hecho su juramento de entrada en “El Yunque” hace pocos meses. Sus padres no lo saben, pero están muy contentos al
ver que colabora con una asociación pro vida, en la que también está Z, una amiga suya.

Adoctinamiento

Un martes, Y dice a sus padres que pasará el fin de semana fuera. Les cuenta que va a hacer ejercicios espirituales. Lo acompaña gente que conoce de la asociación y algún compañero de clase. Los padres le dan su aprobación.

Pero los ejercicios espirituales, tienen mucho de los primero y poco de lo segundo. Durante el fin de semana no se les permite comer. Son entrenados en la lucha cuerpo a cuerpo. Por la noche les encienden y apagan las luces para  prepararlos ante un ataque psicológico. ¡Es importante que estén bien preparados para una guerra de religiones! – Comentan los responsables entre sí –.

También reciben lecciones sobre espionaje. El padre de Y es fiscal y tiene información privilegiada sobre muchos asuntos. Por ello, Y recibe formación específica para obtener documentos sin que su padre se entere.

Informe

Debe leerle el correo y realizar un informe semanal denominado “IQ” o “QUE”. Recibe su formación de expertos. La preparación debe ser perfecta a fin de que su padre no se percate. Además, es entrenado para evadirse o incluso mentir ante preguntas que puedan poner en riesgo los secretos de “La Organización”.

Ahora me pregunto si las personas que están adoctrinando a niños y jóvenes de esta manera son las más adecuadas para exigir a otros que respeten la libertad de los padres a decidir.

No creo que sea muy ético manipular a los niños a espaldas de sus padres. Me parece especialmente hipócrita que exijan la libertad educativa por parte de la Administración Pública para los mismos niños que ellos están adoctrinando. No les interesa el bien de los niños, sino lograr sus propios objetivos.